Un día me encontró tejiendo y me preguntó qué hacía. Estoy tejiendo -le dije-, ¿te gustaría que tejiera una manta para ti?
_ “Sí, me dijo, para que no se me enfríen los pies por la noche”.
¿Y de qué color la quieres?, volví a preguntarle.
_ “Azul, contestó muy seguro, es mi color favorito”.
Pues dicho y hecho, empecé a buscar qué tono de azul (hay infinidad) le quedaría mejor a una manta de la que ya sabía casi todo: qué punto, qué medidas, qué tipo de lana….
En el txoquito tenemos, al menos, 6 o 7 tonos de azul. Después de una larga deliberación con mis amigas Ana, Cris y Susana, no conseguimos ponernos de acuerdo sobre cuál quedaría mejor. Al final, una de ellas me propuso que se lo preguntara a Mauro.
Le enseñé dos tonos, uno claro y otro bastante más oscuro. Para mi sorpresa eligió el oscuro.
El azul elegido se llama Denim. He decidido, no obstante, hacerle al final una orilla con un tono más claro para darle un poco más de luz.
No ha resultado nada fácil, después de acabada la manta, de encontrar el “otro” azul que debería rematar el borde y que realzaría todo el conjunto.
Después de varias pruebas (ya sabéis: hacer, deshacer,….etc), me decidí por el azul Empire. Eso sí, para finalizar, le hice una última vuelta a punto cangrejo en tono Denim.
Creo que ha quedado chula pero lo más importante es que a Mauro le ha gustado mucho. Me consta que cada noche, a la hora de dormir, pide que le tapen con su manta azul.
2 comentarios
Todas las noches la pide, aunque no haga frío, de hecho se la pone encima del edredón. Pero es que para él, no solo sirve para taparse, es algo hecho exclusivamente para él que le recuerda lo querido que es.
Sin duda es uno de los trabajos que más he disfrutado.
Estoy segura de que se nota. 💖💕